
Duele, a veces noto que me duele cuando todas las luces de la ciudad están apagadas, cuando nadie queda para escuchar el leve llanto que sale de mi interior, porque todavía duele al recordar y ver pasar el tiempo al lado de alguien que apenas sabe lo que fui en un tiempo atrás... Todavía queman las heridas que este viejo corazón guarda, y tú, que me regalas cada día de tu vida, estás durmiendo con esas luces apagadas de media noche, no puedes oírme pero yo todavía sigo notando como cae la costra que un día cubrió todo mi ser. Con cada aliento de felicidad temo, tengo miedo a que sea otro espejismo y te siento ante ese tribunal que un día me esperará a mi también al final de los días, y te juzgo sin argumentos, simplemente porque un día salió mal y si un día esa costra vuelve a sangrar, mi corazón caerá en mil pedazos... no habrá culpables, ni penas que cumplir, simplemente se partirá con el sonido de la maza golpeando la madera y jamás volveré a ver la luz. Por eso temo, temo a ese ruido seco que me rompa en dos otra vez, temo perderte y despertar de este sueño, desconfío de tanta felicidad en tan poco tiempo, desconfío en si la merezco o no...
Acúsame tú a mi de ser tan renegada, de no querer mirar hacia delante, si quieres espósame las manos y llévame presa a un sitio donde sólo estemos tú y yo, porque es lo que más necesito. Y si tengo que incumplir uno de los 10 mandamientos por tenerte susúrramelo y no dudaré en hacerlo, no dudaré si es contigo, no temeré si es junto a ti...
Dame una condena perpetua de tus besos, dame una celda sin barrotes para ti y para mi, no me des más alimento que el de tus caricias y seré capaz de entender que esto no es un sueño, que no estoy viajando por los callejones perdidos de mi mente, dame tu reloj y tus manillas y declárame inocente de este pánico que a veces me atraviesa al no tenerte frente a mi.
Acúsame tú a mi de ser tan renegada, de no querer mirar hacia delante, si quieres espósame las manos y llévame presa a un sitio donde sólo estemos tú y yo, porque es lo que más necesito. Y si tengo que incumplir uno de los 10 mandamientos por tenerte susúrramelo y no dudaré en hacerlo, no dudaré si es contigo, no temeré si es junto a ti...
Dame una condena perpetua de tus besos, dame una celda sin barrotes para ti y para mi, no me des más alimento que el de tus caricias y seré capaz de entender que esto no es un sueño, que no estoy viajando por los callejones perdidos de mi mente, dame tu reloj y tus manillas y declárame inocente de este pánico que a veces me atraviesa al no tenerte frente a mi.
1 comentarios:
jo pitu, deja ese vicio del fotolog y pon esto al día más a menudo por favor!!! aunque sea para escribir los retornos de la costra... argggg! :p, y no temas, porque tú te mereces eso y mucho más, muchísimo más... y yo estoy segura de que todo va a salir bien ;). Me encanta verte así!
ailofiu!
Publicar un comentario en la entrada