
Traqueteo al fondo del túnel... luces que se acercan y la cabecera de un tren que asoma por el andén... un vagón seguido tras otro, tras otro... y otro más... una historia distinta por cada asiento, por cada vida que aletea dentro de la hilera de sueños que llega de norte a sur cada mañana, cada tarde, cada invierno que no estás...
Y lo que siento queda envasado al vacío, para no salir, quizás por miedo, o para que cuando llegue la oportunidad de abrirse no haya perdido ninguna de sus propiedades. Ya no hay fecha de caducidad, se ha borrado con el paso de los meses y no sé cuándo tocará deshacerse de lo que un día fue libre como el viento, lo que un día tomaba un tren de vez en mes para oler el aliento de un sur que ya no me espera, de un sol que ya no me calienta pese al fuego de lo que tras el cristal y una tapa blanca guardo... Caduco, gris y acartonado, como los siguientes treinta días que me aguardan, y los siguientes, y los demás... y el traqueteo de tu risa que ya tampoco es para mi...
Y me encuentro encerrada tras el cristal, dando vueltas por todas las líneas de metro que existen, no hay paradas, no hay puertas que se abran y me dejen salir, tampoco hay pasajeros a los que conocer o a los que simplemente rozar en un intento de salir del vagón. En el interior sólo un aroma, el que despliega tu sombra cada vez que te sueño entre estación y estación, no hay ventanas abiertas y cuando alzo la mirada te veo sentada frente a mi, y a mi lado, y de pie agarrada al pasamanos que va desde el techo hasta el rozar de mis brazos. El traqueteo una vez más me hace despertar. He sentido la desconexión de mis sentidos, he notado como cuando me abrazabas mi razón no quería buscarle lógica a lo que estaba pasando, he notado como mi cuerpo deja de tener ganas de coger trenes, de subir escaleras y buscar transbordos hacia tu piel, he dejado de vivir para arrojarme al fondo de las vías y nadie, absolutamente nadie decide bajar a lo más hondo para rescatarme.
Antes te tenía a ti... ahora no tengo más que un mapa de líneas de colores y un millón de segundos que gastar para llegar a final de trayecto...
olvido...
Y lo que siento queda envasado al vacío, para no salir, quizás por miedo, o para que cuando llegue la oportunidad de abrirse no haya perdido ninguna de sus propiedades. Ya no hay fecha de caducidad, se ha borrado con el paso de los meses y no sé cuándo tocará deshacerse de lo que un día fue libre como el viento, lo que un día tomaba un tren de vez en mes para oler el aliento de un sur que ya no me espera, de un sol que ya no me calienta pese al fuego de lo que tras el cristal y una tapa blanca guardo... Caduco, gris y acartonado, como los siguientes treinta días que me aguardan, y los siguientes, y los demás... y el traqueteo de tu risa que ya tampoco es para mi...
Y me encuentro encerrada tras el cristal, dando vueltas por todas las líneas de metro que existen, no hay paradas, no hay puertas que se abran y me dejen salir, tampoco hay pasajeros a los que conocer o a los que simplemente rozar en un intento de salir del vagón. En el interior sólo un aroma, el que despliega tu sombra cada vez que te sueño entre estación y estación, no hay ventanas abiertas y cuando alzo la mirada te veo sentada frente a mi, y a mi lado, y de pie agarrada al pasamanos que va desde el techo hasta el rozar de mis brazos. El traqueteo una vez más me hace despertar. He sentido la desconexión de mis sentidos, he notado como cuando me abrazabas mi razón no quería buscarle lógica a lo que estaba pasando, he notado como mi cuerpo deja de tener ganas de coger trenes, de subir escaleras y buscar transbordos hacia tu piel, he dejado de vivir para arrojarme al fondo de las vías y nadie, absolutamente nadie decide bajar a lo más hondo para rescatarme.
Antes te tenía a ti... ahora no tengo más que un mapa de líneas de colores y un millón de segundos que gastar para llegar a final de trayecto...
olvido...
("Ya no quemas, ya no dueles, ya no ardes, ya no hay banderas tuyas en mi piel, ya no limito con la piel de nadie ya no formas parte... ya no vive tu recuerdo en el aire, ahora respírame, has conseguido que uno y uno sumen lo que es, ahora ve..." D.Martín - Ve)
1 comentarios:
Pitukiiii pues cambia ya el color de la línea! O me vas a hacer volver pa darte un tobón...?!! Tampoco sería mala idea:P... Muxos besosssss
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