viernes, 15 de junio de 2007

Agonizando el verbo amar...

Y me quedan las canciones, y me quedan los dolores que cada noche duermen a mi lado, y me queda tu rostro... cuando tantas y tantas veces se encontraba con el mío para hacer alzar el vuelo de los besos que no te doy ya. Y me queda una esperanza, que todo se calme y vuelva a su estado original.

Y me quedan las vueltas en la cama y el calor asfixiante de un verano que se escapa tras las olas de mi llanto, envuelta en sudor e insomnio de madrugada, me quedo yo y sólo yo otra vez navegando en un mar que no me da tregua. Un mar sin horizonte, un mar que me zarandea contra ti y me vacila en el intento de arraigar en sitio seguro.
A la noche, bajo la luz de luna es más difícil no llorar, mis pies se rinden en su intento por salir a flote y el reflejo en el mar sólo me enseña que ya no estás, que aunque quiera trazar líneas imaginarias con el agua, tú nunca volverás y me quedará el consuelo de llegar a tocar tierra cuando no me quede por lo que respirar... agonizando el verbo amar...

Pensar, nada más que pensar, romperme la cabeza para que la realidad no vuelva a aparecer y saberte mía e ignorar el mundo que rodea mis entrañas. Sólo en mi, dentro de mi, vivo mi historia contigo, soy feliz, río y me siento más viva que nunca escuchando tus carcajadas y notando el tacto de tus manos sobre mi. Sólo en mi... porque afuera está el mar, la luna y la orilla que nunca llego a tocar, por más que lo intente ni tú misma estás. Paraje desolado, árido y de aduana, donde ya no se me permite la entrada, bajaste la barrera y escapaste y decidí acabar con todo cayendo en la profundidad de los mil metros bajo nivel del mar.



Yo...amé, tú amaste...

1 comentarios:

Paula dijo...

Pues que se queden los recuerdos, porque los buenos son para toda la vida. Hoy alguien me dijo que un clavo saca a otro clavo, pero no a una chincheta de color:P... Aun así, yo creo que siempre puede llegar algo mejor, y seguir guardando nuestros recuerdos. Mientras tanto hazme un favor, no dejes que el mar te siga arrastrando hasta tocar fondo;)