
Chorretones de tinta resbalando por tu papel y al final de cada hoja una palabra que leer... cada hoja de historias, sentidos, idas y venidas se vuela por la ventana del ayer y cada gota cae en un fondo en blanco por el que volver a dejar correr millares de ríos coloridos.
Mis manos se manchan con el tacto del papel, las gotas también se cuelan por todo mi ser y a pesar de todo no te dejas llenar de color, no puedo ponerme guantes para acariciarte, ¿no ves que hasta mi suelo resbala de palabras de amor? El rojo inunda todo mi alrededor y tu ya has alzado el vuelo a lugar seguro donde no dejas que ni una sola gota salpique en ti.
Lejos, aún estás lejos, pero la tinta sigue corriendo y algún día esa palabra que aún no se lee verá su lugar en tus labios con el rojo más profundo que ningún color haya conocido, crearás luz y nombre y cada noche vendré a salpicarte de color amor, de rojo, de pasión, y el rojo dará paso a azul cielo, azul eternidad, para que desde tu cama puedas observarlo igual en el firmamento antes de irte a dormir. Serán colores tuyos y míos, nada más, crearemos una gama cada amanecer y nunca habrá dos iguales.
Dentro de poco vendrás con las ropas impregnadas en dinamismo, en fuerza y energía, colores que te habían dejado atrás por el hecho de mi cobardía.
Que el rojo irradie nuestro cielo y el azul nuestro querer, ¿qué más da cómo usemos los colores si a cada cual le damos el valor positivo de crecer? Con la frente manchada en tinta del mañana se leerá ya en mi aquella palabra que un día no se pudo repasar, con colores vivos y fugaces serás capaz de adivinar el te quiero jamás pintado con pincel...
Chorretones de tinta resbalando por tu papel y al final de cada hoja una palabra que leer...
Mis manos se manchan con el tacto del papel, las gotas también se cuelan por todo mi ser y a pesar de todo no te dejas llenar de color, no puedo ponerme guantes para acariciarte, ¿no ves que hasta mi suelo resbala de palabras de amor? El rojo inunda todo mi alrededor y tu ya has alzado el vuelo a lugar seguro donde no dejas que ni una sola gota salpique en ti.
Lejos, aún estás lejos, pero la tinta sigue corriendo y algún día esa palabra que aún no se lee verá su lugar en tus labios con el rojo más profundo que ningún color haya conocido, crearás luz y nombre y cada noche vendré a salpicarte de color amor, de rojo, de pasión, y el rojo dará paso a azul cielo, azul eternidad, para que desde tu cama puedas observarlo igual en el firmamento antes de irte a dormir. Serán colores tuyos y míos, nada más, crearemos una gama cada amanecer y nunca habrá dos iguales.
Dentro de poco vendrás con las ropas impregnadas en dinamismo, en fuerza y energía, colores que te habían dejado atrás por el hecho de mi cobardía.
Que el rojo irradie nuestro cielo y el azul nuestro querer, ¿qué más da cómo usemos los colores si a cada cual le damos el valor positivo de crecer? Con la frente manchada en tinta del mañana se leerá ya en mi aquella palabra que un día no se pudo repasar, con colores vivos y fugaces serás capaz de adivinar el te quiero jamás pintado con pincel...
Chorretones de tinta resbalando por tu papel y al final de cada hoja una palabra que leer...
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