
Como a las cuerdas de tu guitarra, afíname. Como un legado de palabras, recítame. Como esa canción que nunca escuchaste, reinvéntame... como a un corazón roto, véndame...
Tápame los ojos y acaríciame, vuelve a recordarme el tacto del ayer. No tengas miedo, rasguea mis cuerdas y haz sonar el acorde adecuado, que no te importe apretarme más de la cuenta, pues sonaré, si cabe, mejor. Descánsame sobre tus piernas y desliza tus manos sobre mi, ¿cuánto tiempo hace que no atisbas ser feliz?
Notas salen de mi, melodías de un tiempo que contigo fui capaz de vivir, sueño que recreamos con los ojos abiertos y posición vertical, esta vez no hicieron falta almohadas para volar, esta vez no hicieron falta los gritos de la pesadilla que despierta con una gota fría de humedad. ¿Dónde está mi clave de sol ahora? ¿Dónde has ido a parar? Si mi pentagrama ya no dice nada, exhala silencio, y mis cuerdas se han vuelto a oxidar, llenando tus manos del color de la amargura y el vacío que llena la nada en mi mirar...
Sueno como una guitarra sin cuerdas, miro el reloj y vuelvo a cerciorarme de lo vacío que está mi traste sin tu sonar, sin ese latido que junto al mío llenaba de armonía mi experiencia, mi felicidad y mi certeza. Y ahora ya no estás...
Música de silencio, no suena ya en mi habitación, mi corazón se ha quedado sin compás y tu sonrisa ha dejado de guiar mis pasos, se alejan, se alejan y se van...
Tápame los ojos y acaríciame, vuelve a recordarme el tacto del ayer. No tengas miedo, rasguea mis cuerdas y haz sonar el acorde adecuado, que no te importe apretarme más de la cuenta, pues sonaré, si cabe, mejor. Descánsame sobre tus piernas y desliza tus manos sobre mi, ¿cuánto tiempo hace que no atisbas ser feliz?
Notas salen de mi, melodías de un tiempo que contigo fui capaz de vivir, sueño que recreamos con los ojos abiertos y posición vertical, esta vez no hicieron falta almohadas para volar, esta vez no hicieron falta los gritos de la pesadilla que despierta con una gota fría de humedad. ¿Dónde está mi clave de sol ahora? ¿Dónde has ido a parar? Si mi pentagrama ya no dice nada, exhala silencio, y mis cuerdas se han vuelto a oxidar, llenando tus manos del color de la amargura y el vacío que llena la nada en mi mirar...
Sueno como una guitarra sin cuerdas, miro el reloj y vuelvo a cerciorarme de lo vacío que está mi traste sin tu sonar, sin ese latido que junto al mío llenaba de armonía mi experiencia, mi felicidad y mi certeza. Y ahora ya no estás...
Música de silencio, no suena ya en mi habitación, mi corazón se ha quedado sin compás y tu sonrisa ha dejado de guiar mis pasos, se alejan, se alejan y se van...
solo de guitarra, solo de soledad.
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