parece mentira que media docena de letras digan tanto.
Mi locura sería deshacer las murallas con tu nombre,
iría pintando todas las paredes,
no quedaría un pozo sin que yo asomara
para decir tu nombre,
ni montaña de piedra
donde yo no gritara
enseñándole al eco
tus seis letras distintas.
Mi locura sería enseñar a las aves a cantarlo,
enseñar a los peces a beberlo,
enseñar a los hombres que no hay nada
como volverme loco y repetir tu nombre.
Mi locura sería olvidarme de todo,
de las 22 letras restantes, de los números,
de los libros leídos, de los versos creados.
Saludar con tu nombre.
Pedir pan con tu nombre.
- siempre dice lo mismo- dirían a mi paso,
y yo, tan orgullosa, tan feliz, tan campante.
Y me iré al otro mundo con tu nombre en la boca,
a todas las preguntas responderé tu nombre
- los jueces y los santos no van a entender nada-
Dios me condenaría a decirlo sin parar para siempre.

4 comentarios:
Paso a robar..
De vez en cuando me encuentro con blogs que le regalan un par de minutos de descanso al boton de blogger para navegar saltando de uno en uno.
Volveré a seguir leyéndote, por el momento, quedo chocha con este poema que me llevo de recuerdo, muy bonito..
=)
Saludos!!
me gusta esta poema esta muy bien
este poema me gusto mucho
Sabes...? Se llama Blanca y hace décadas que no sé de ella.
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